Entrevista exclusiva al rector de la Universidad Nacional de San Luis, Víctor Moriñigo

A un año y tres meses de asumir la conducción de la universidad más grande y con más historia de la provincia de San Luis, el rector Víctor Moriñigo accedió a dar una entrevista para hacer un balance de este año marcado por la excepcionalidad.

Con su participación, iniciamos una serie de entrevistas que presentará esta página a lo largo de diciembre sobre un núcleo de temas compartidos entre los entrevistados, y otras preguntas propias o específicas, con las que intentaremos conocer sus opiniones particulares.

Este domingo, la Universidad, el rol del Estado, la pandemia, la vinculación con otras instituciones, el año electoral 2021, en la reflexión del rector de la UNSL, Víctor Moriñigo.

 

Pregunta: – La crisis ha provocado un colapso de las estructuras que sostuvieron la “normalidad” previa. Intelectuales como Giorgio Agamben consideran que la reacción de los Estados contra la pandemia ejemplifica la figura del estado de excepción como clave de comprensión de los dispositivos de control. ¿Usted cree que es necesario redefinir el rol del Estado?. ¿Qué evaluación hace de la gestión de la pandemia llevada adelante por los Estados en general?

Víctor Moriñigo: –Siempre tuve la concepción de la necesidad de un Estado ocupado por la Salud, la Justicia, la Seguridad, la Educación, y muy cerca de la Economía para justamente ayudar a una redistribución del ingreso, de políticas de empleo y trabajo, y otras particularidades macro económicas.

Con respecto a la Pandemia, crisis mundial, el rol de los distintos Estados ha sido el correcto, sin libreto, sin poder copiar modelos, con prueba y error. Fue la salud pública, el sistema científico nacional, las universidades nacionales y la industria farmacéutica de capitales argentinos los que primero dieron la cara ante la aparición del Covid-19.

Es contra fáctico opinar ahora, como se dice con el diario del lunes, pero seguramente lo que denominamos post pandemia será un largo camino de durísimas condiciones económicas y sociales en Argentina.

 

Pregunta: -Roberto Follari, Licenciado y Doctor en Psicología por la Universidad Nacional de San Luis, en el ensayo “El Futuro después del Covid-19” opina que “hay un evidente crecimiento en la valoración de la solidaridad y lo mancomunado; aunque a la vez, se registran aumentos del miedo individual y colectivo”. ¿Cuál es su visión sobre cómo la crisis está redefiniendo nuestras relaciones?

Víctor Moriñigo: En primer lugar mi reconocimiento a Roberto Follari, un docente investigador,  hacedor de los inicios de la UNSL. Coincido plenamente con su visión, en la Universidad tuvimos cientos de voluntarios que se inscribieron para colaborar frente a la pandemia, realizamos un relevamiento por disciplina, y lo elevamos al Comité de Crisis mientras se nos iban solicitando la necesidad de contar con psicólogos, con biólogos moleculares, etc. Y además pudimos llegar a barrios de San Luis, de Villa Mercedes y al interior de la provincia, a distintas localidades llevando mercadería (proveniente de donaciones de personal de la UNSL), alcohol en gel y pastillas de jabón (producidos por nuestros laboratorios). El comportamiento ha sido de mucha solidaridad, cuando está en juego la salud (por la pandemia) o la subsistencia (por factores económicos ocasionados por la pandemia); creo que allí el instinto de supervivencia hace que “la preservación” nos despierta un individualismo entendible. Es por eso que la gente reclama más apertura en lo económico, sin ya mirar el bien común sanitario. Se explica por allí.

 

Pregunta: -¿Qué rol ha desempeñado la Universidad Nacional de San Luis en la gestión de la pandemia?

Víctor Moriñigo: -Entiendo que la Universidad pudo resolver dos aspectos importantes en la Pandemia, uno interno en primer lugar para luego disponer darse el tiempo a lo referido puertas afuera de la institución.

Resolvimos como “comunidad” garantizar la educación pública a pesar de no estar en condiciones óptimas de planificación para hacerlo. Académicamente y administrativamente se funcionó con un gran esfuerzo. Fue allí donde resultó eso, se pudo aportar diferentes accionares muy oportunos, pertinentes, en donde tuvimos mucha receptividad: producción masiva de alcohol en gel y patentamos un producto de pastillas de jabón (que nos llevó a ganar un premio nacional de un subsidio de 10 millones de pesos); se pudo colaborar con estudiantes y graduados de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales en la creación de un prototipo de respirador (que estamos a un paso de certificar en INTI), biólogos moleculares de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia crearon un test dual para los análisis PCR que inmediatamente aplicamos en el laboratorio provincial, socialmente nuestros psicólogos, y nuestros trabajadores sociales (en Villa Mercedes) actuaron en silencio y coordinados con el Gobierno y las intendencias. Entiendo que si algo bueno nos dejará esta pandemia es la reconciliación de la UNSL con la comunidad puntana que la vio nacer y  la cual le debe tanto.

 

Pregunta: -La utilización de herramientas tecnológicas que facilitan el contacto de manera virtual modificó los ámbitos de interrelación –gobierno, trabajo, formación, entretenimiento-. ¿Cuál es el impacto que la pandemia ha provocado en el ámbito de la educación universitaria en San Luis?

Víctor Moriñigo: -Para desarrollar un entorno virtual y generar un vínculo pedagógico con las nuevas herramientas tecnológicas se necesita: capacitaciones a los y las docentes; en ese sentido, las herramientas adecuadas (a inversión me refiero) y, por último, se necesita un adecuado análisis de qué disciplinas pueden ser virtualizadas.

Nada de esto pudo ser así, no se tomó el “mejor camino”, se tomó el “único” posible, que dista mucho de lo óptimo. Pero es de destacar como se llevó a cabo en una institución de ocho facultades, cinco institutos de Conicet, tres Centros Universitarios (San Luis, Villa Mercedes y Merlo), con acuerdos permanentes que se fueron construyendo.

Otro aspecto irreemplazable en este año, fue la falta de vida universitaria, los pasillos, las asambleas, los claustros, las peñas, el deporte universitario, la vida política de los centros de estudiantes presencial, que brinda un aspecto muy relevante del compromiso de la UNSL de formar profesionales prestigiosos en sus disciplinas y ciudadanos comprometidos con el país.

Víctor Moriñigo asumió en el rectorado de la UNSL el 17 de septiembre de 2019.

 

Pregunta: -Es evidente que la Universidad Nacional de San Luis ha experimentado un cambio en su manera de relacionarse con otras instituciones, actores políticos y sociales. Se advierte que hay otro ejercicio de diálogo y nuevas formas de integración. ¿Cómo se explica ese nuevo posicionamiento de la Institución?

Víctor Moriñigo: – Es algo que habíamos instalado en la campaña en 2019, estábamos y estamos convencidos y está buscado. Yo le llamo “empatía institucional”.

Creo y siento que esto debe ser responsabilidades de quienes ejercen la conducción de las Instituciones y jamás debe primar los deseos o intenciones de las personas por sobre las de la UNSL, en este caso.

También veo que algo que es natural en otras provincias, que es el diálogo institucional con el Gobierno, con Intendencias, con organizaciones sociales, o sector privado; aquí en San Luis aun sorprende, eso habla claramente de lo mal que lo estábamos haciendo, por culpas compartidas creo yo. Pero cuando esto ya no lo notemos extraño, será cuando habremos llegado a la madurez política de un diálogo profundo y fructífero.

Hay que dialogar con todos, las ideas que no se comparten no se contagian, no hay que tener inseguridades.

 

Pregunta: -Más allá de la pandemia ¿Qué vínculo ha desarrollado con el Gobierno nacional?, ¿Cómo fue interactuar con el Gobierno provincial? ¿Hay alguna acción conjunta con la intendencia de San Luis u otro municipio?

Víctor Moriñigo: – La Universidad tiene una dependencia directa del Gobierno Nacional que mediante su Ministerio de Educación aporta mediante el Presupuesto Nacional el 95 % de los recursos. Y la UNSL tiene, desde hace años, una presencia importantísima en los lugares de decisión, todos los rectores han dejado una marca con distintos estilos, participamos del comité ejecutivo del Consejo Interuniversitario Nacional, estamos sentados en paritarias nacionales, cosa que quizás no se refleja con el tamaño de la Universidad en comparación a otras. La relación Universidad Nacional de San Luis y el Ministerio de Educación de la Nación, siempre ha sido optima sea cual sea el color político que gobierne. Es una política institucional que no se rompe.

Hemos accedido a una obra histórica por parte del Ministerio de Obras Publicas de 191 millones para terminar por fin el Bloque 3 y así la totalidad del edificio en donde estamos emplazados desde la década del 80.

Lo del diálogo local sí es nuevo por lo que conversábamos anteriormente. Ojala la UNSL pueda ser llamada a la mesa de la arquitectura de las políticas públicas, podemos aportar mucho capital humano profesionalizado de primer nivel. Si los Municipios expresan sus necesidades nosotros podemos colaborar, nos sirve mucho aplicar nuestras investigaciones en nuestra tierra. No podemos caer más en el error del pasado de inferir las necesidades, en creer saber qué necesita el otro, más cuando se lo podemos preguntar escuchándolo.

Cuando se hacen cosas en conjunto por ejemplo con el Gobierno Provincial o Nacional, no gana ni la UNSL ni el Gobierno, gana la gente de San Luis; que es la que mediante sus impuestos financia nuestro funcionamiento.

 

Pregunta: -Junto a su asunción como rector de la Universidad Nacional de San Luis se puso en marcha la Red de Universidades de San Luis, un espacio que permite trabajar en el diseño de políticas públicas provinciales.

¿Cuál ha sido el resultado de esa vinculación?

Víctor Moriñigo: -Fue otra de las propuestas del discurso de asunción en septiembre del 2019, quizás la que mas llamó la atención, y en diciembre del mismo año ya la estábamos concretando con muchas expectativas de ver sentadas en la misma mesa a la Universidad Nacional de San Luis, la Universidad Nacional de Villa Mercedes, la Universidad Nacional de los Comechingones, la Universidad Católica de Cuyo, la Universidad de La Punta, los Institutos de Formación Docente, la Universidad Provincial de Oficios, los Institutos de Formación del Poder Judicial; y  allí se creó la Red de Universidades e Institutos Puntanos.

Fue elegido Presidente el Rector de la UPro y por cuestiones de la Pandemia y del año extraordinario, creo que no supimos (todos) encontrar la manera de en la Red encontrar un organismo donde hayamos podido unirnos y compartir experiencias.

Ya aprendimos y en este mes estamos trabajando en renovar las autoridades y ver de no dejar morir una red que puede aportar mucho a la Provincia. (Nota de redacción: En la presidencia de la Red de Universidades e Institutos Puntanos fue elegida la rectora de la Universidad de los Comechingones, Agustina Rodríguez Saá).

 

Pregunta: -¿Qué balance hace de este primer año de gestión como rector de la Universidad Nacional de San Luis?

Víctor Moriñigo: – Las agendas cambiaron, las prioridades cambiaron, pero creo que la capacidad de reacción es un punto a favor, se ha visibilizado a la UNSL y se ha trabajado internamente con mucho diálogo en un concepto de comunidad por encima de lo sectorial. Fue un año difícil por la pandemia pero también ya era difícil por el presupuesto reconducido, por lo cual haber dado la cara como Institución garantizando el funcionamiento de la universidad, la institucionalidad es algo de destacar, sobre todo al Consejo Superior de la UNSL que pudo sostener un delicado equilibrio en este año difícil.

Como decía Mauricio López, la verdad no se impone, se construye, y creo que hemos construido, el Rector, los ocho Decanos, los secretarios académicos y otros, los gremios, las agrupaciones estudiantiles, Docentes y No Docentes una sana convivencia institucional.

 

Pregunta: -¿Cuáles son los desafíos del 2021, un año en el que el escenario social se verá atravesado por nuevo proceso electoral?

Víctor Moriñigo: – A la Universidad este proceso Legislativo no la interpela, es algo partidario, donde se disputarán provincial y nacionalmente los cargos. En el 2019 sí coincidieron elección presidencial, provincial y universitaria y allí se vio un poco entremezclado el tema.

Como en cualquier institución un año electoral la paraliza, así que ojala tengamos un 2021, donde podamos recuperar una “nueva normalidad”, donde podemos continuar con el desarrollo y el crecimiento de la UNSL.

Un año lo más normal posible trae certezas, y eso tranquilidad.

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