Los cinco diputados nacionales por San Luis le adelantaron a esta página que están de acuerdo con la idea de una transferencia de recursos desde los sectores económicos más fuertes hacia los más desprotegidos que plantea el proyecto conocido popularmente como “Impuesto a la riqueza”. Sin embargo, sólo tres de ellos adelantaron su voto positivo; los dos restantes, creen que es tiempo de buscar alternativas al texto que impulsa el Ejecutivo y al que consideran plagado de errores en su aspecto técnico.

Los legisladores Carlos Ponce, Victoria Rosso y Karim Alume darán su voto positivo en la discusión del proyecto de ley de “Aporte Solidario y Extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia”.

En cambio, Alejandro Cacace y José Riccardo aseguran que, si bien “filosóficamente” están de acuerdo con la idea, es necesario proponer alternativas que permitan lograr ese objetivo sin entrar en conflicto con la legalidad.

La iniciativa sobre la que el oficialismo nacional espera avanzar antes de que termine septiembre y que plantea, por única vez, un cobro excepcional a todas aquellas personas con un patrimonio superior a los 200 millones de pesos acreditado al 31 de diciembre de 2019 ha empezado a ser objeto de estudio de los legisladores puntanos.

Según el texto que puede ser leído completo en el link que acompaña este artículo, unas 12 mil personas estarían alcanzadas con este aporte que permitiría recaudar unos 300 mil millones de pesos y cuyo destino será reforzar el sector pyme, el sector sanitario, el programa Progresar y el desarrollo energético tras el devastador efecto que ha causado la pandemia.

La escala de tributación será la siguiente:

Un 2%, para quienes tienen entre 200 y 300 millones pesos.

Un 2,25% para quienes tienen hasta 400 millones.

Un 2,75% para quienes tienen hasta 600 millones.

Un 3% para quienes tienen hasta $800 millones

Un 3,25% para quienes tienen hasta $1.500 millones

Un 3,5% para aquellos que tienen más de $3.000 millones

Carlos Ponce coincide con la iniciativa en el sentido de que los que más tienen sean solidarios con los que menos tienen. Estoy de acuerdo “en virtud de que será aplicado sobre unas pocas grandes fortunas de la Argentina, con el objetivo de destinarlo a los fines de la recuperación de la economía por medio del impulso de la política fiscal”.

El ex vicegobernador presenta otro cálculo para dimensionar el aporte que se lograría con este tributo excepcional: si se recaudan unos 300 mil millones de pesos, ese dinero equivaldría al 34% del gasto imprevisto que tuvo que realizar el Estado Nacional para afrontar la pandemia.

“Según los datos de la ampliación presupuestaria que sancionamos recientemente, los gastos propios de las políticas implementadas por la pandemia promedian $870.000 millones. Allí encuadramos el IFE, el ATP, los bonos a personas jubiladas y pensionadas, el refuerzo del plan alimentario, la construcción de los hospitales modulares y otros refuerzos en el equipamiento sanitario, la asistencia financiera a provincias y organismos.

Ese concepto y fundamentalmente la confirmación de su afectación específica para paliar los efectos de la crisis son el argumento que también les permite a Karim Alume y Victoria Rosso adelantar su voto positivo.

De acuerdo al proyecto el 20% de lo recaudado irá para la compra y elaboración de equipamiento médico, elementos de protección, medicamentos, vacunas y todo otro insumo crítico para la prevención y asistencia sanitaria.

Otro 20% se destinará a subsidios a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas con el principal objetivo de sostener el empleo y las remuneraciones de sus trabajadores.

Un 20% se destinará al programa integral de becas Progresar, que se traduce en un incentivo económico y un importante estímulo personal para estudiantes de todos los niveles de formación durante su trayectoria educativa y académica.

Un 15% de los recaudado irá a los habitantes de los barrios populares identificados en el registro Nacional de Barrios Populares en Proceso de Integración Urbana (RENABAP).

Y el 25% restante se usará para ejecutar programas de exploración, desarrollo y producción de gas natural, actividad que resulta de interés público nacional.

Alejandro Cacace le aseguró a esta página que está de acuerdo con el espíritu del proyecto si bien entiende que también es necesario discutir una modificación de fondo del sistema impositivo vigente.

“Ahora tiene que venir para su estudio y debate el Presupuesto Anual y la reforma tributaria que va a presentar el ministerio de Economía. Creo que hay que discutir todo el conjunto; creo que hay que lograr un sistema tributario con mayor progresividad y peso de los impuestos directos sobre la renta y el patrimonio. Y también hay que bajar otros que perjudican a los más pobres e impuestos distorsivos sobre la producción” señaló el diputado radical.

José Riccardo coincidió en el espíritu del proyecto pero tiene críticas muy severas a su confección técnica.
“Hay que buscar las mejores formas para que haya una contribución de los sectores de mayores capacidades económicas y rentabilidad hacia los sectores más necesitados del país. Pero así como está planteado el proyecto, le va a costar más en juicios al Estado de lo que vamos a recaudar, porque el hecho imponible es preexistente a la ley, y hay mucha jurisprudencia. Se afecta el principio de seguridad jurídica” opina Riccardo.

“Más allá de mi posición personal lo que digo refleja la posición del bloque que se está terminando de definir. Me parece bien que el Estado, más en una en una situación como esta, busque la forma de resolver la contingencia y de resolver con una mayor equidad distributiva, esto filosóficamente, pero yendo al proyecto de impuesto que hemos visto –explica el ex rector de la UNSL- la verdad es que está plagado de vicios, muy mal escrito y creo que necesita una mejora sustancial o eventualmente tener una contrapropuesta”.

“Nosotros vamos a ir a la Comisión con una posición muy crítica desde el punto de vista técnico del proyecto pero brindando las alternativas para que el país tenga los recursos que necesita en emergencia. El país necesita ajustes en muchos otros sectores, en política, en el Estado, porque esto lo paga la gente” señaló Riccardo.

“Aporte Solidario y Extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia” es un proyecto que modifica el esquema impositivo, por lo que para su aprobación requiere de mayorías especiales en el Congreso. En el caso de Diputados, el oficialismo necesita 129 votos.

Llegó la hora del debate.

Leé el texto que estudian los Diputados:

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