Los datos que esta semana dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sobre desocupación en el país no sólo revelan la complejidad del escenario social argentino sino que dejan al descubierto el enorme maquillaje con que los Gobiernos intenta disimular esa enorme masa de trabajadores desocupados y la falta de políticas que aporten soluciones sólidas.

Los números que publica el INDEC claramente no reflejan la realidad. Y lo que es peor aún, pareciera que la dirigencia política se engaña a sí misma, como si medir la fiebre con un termómetro desfasado fuese alentador para la familia de un paciente grave.

Este mismo diagnóstico a partir de estadísticas engañosas vale para la provincia de San Luis, en donde se enmascara con planes sociales el verdadero drama de la falta de trabajo en el sector privado.

Esa ficción de la ocupación plena es doblemente dañina porque además de no ser real, su creencia impide desarrollar una verdadera política de estímulo para la generación de trabajo en el sector privado. Algo así como no combato la fiebre, porque mi termómetro mentiroso me dice que no tengo fiebre.

Nadie en su sano juicio puede creer que disminuyó la desocupación en el segundo semestre de este año, ni diciéndolo el INDEC cuyos números para San Luis, Juana Koslay y La Punta indican una desocupación del 2,6%.

Esta falacia fue argumentada por el director de Estadística y Censos de San Luis, Mariano Cozzolino, que esta semana declaró en los medios oficiales que la baja en la desocupación se debe a las políticas aplicadas en la provincia que han posibilitado el pleno empleo.

En verdad la conveniencia o la resultante de esos planes no está en discusión en este artículo sino su utilización para enmascarar la desocupación lisa y llana. Siempre se los consideró por fuera de la esfera del derecho laboral, sin embargo se los incluye en esas estadísticas por su condición determinante.

Comprobémoslo en detalle a partir del propio desgloce que hace el informe del INDEC. Si lo querés ver completo, descargalo desde este link:

Población en miles para San Luis, Juana Koslay La Punta: Total 235 mil personas.

Económicamente activa: 91 mil personas. La población económicamente activa son las personas que tienen una ocupación o que, sin tenerla, la están buscando activamente. Está compuesta por la población ocupada más la población desocupada.

Ocupada: 89 mil personas. Se considera aquí a las personas que tienen por lo menos una ocupación, es decir que en la semana de referencia han trabajado como mínimo una hora (en una actividad económica).

Este es el número que alteran los miles de planes sociales que financia el Estado. Según las cifras oficiales del Presupuesto Provincial 2020 hay unos 58 mil planes de Inclusión, y otros programas / becas –aunque en toda la provincia-.

Desocupada: 2 mil personas. Población desocupada se refiere a personas que, no teniendo ocupación, están buscando activamente trabajo y están disponibles para trabajar.

Ocupada demandante de empleo: 11 mil personas.

Subocupada: 6 mil personas. Población subocupada se refiere a la subocupación por insuficiencia de horas, visible u horaria, y comprende a los ocupados que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y están dispuestos a trabajar más horas.

Ocupados demandantes de empleo 12 mil personas.

Subocupación demandante 5,1.

Subocupación no demandante 1,4. Población subocupada no demandante: se refiere a la población subocupada (por causas involuntarias y dispuestos a trabajar más horas) que no está en la búsqueda activa de otra ocupación.

Otro dato grave: El informe Evolución de la Distribución de Ingresos que publica también el Indec reveló que el 80% de la población ocupada tuvo ingresos por debajo del índice de pobreza.

En el segundo trimestre de este año los hogares tuvieron un promedio de ingresos de 40.735 pesos, una cifra que se ubica por debajo del cálculo de ingresos de lo que se considera nivel de pobreza: 43.810 pesos mensuales.

Nota para tener contexto:

1 thought on “Los engañosos números del Indec y el maquillaje de la realidad con planes sociales

  1. Ya es notable y muy marcada la falta de consumo en todas las areas.
    Sin trabajo no hay dinero para el consumo.
    Sin propuestas de traer y capturar a las industrias. Que es el trabajo bien pago. No hay consumo.
    Y por falta de objetivos o falta de tacto y de no tener un equipo maduro desarrollado y con experiencia en planificacion y desarrollo.
    Suben los precios a la poblacion que ya no se puede mantener.
    Es generar discordias y solicitud de cumplimiento a todas las pautas por las cuales llego a ocupar el cargo politico.
    Si necesitan hay que llamar o contratar a personal para tal fin. Poder tener 100 personas. Que solo bien organizadas y orientadas cumplan el trabajo de 150.

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