Andrés Vallone

La deuda que más duele y que golpea a la mitad de la población.

Todo Gobierno y todo Gobernante que se precie de tal, debería trabajar por el bien común, por una sociedad más justa, más equilibrada y cómo mínimo con acceso a las necesidades básicas.

Se considera en situación de pobreza a todos los hogares donde los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, alimentarias y no alimentarias de sus integrantes.

Los invito a reflexionar, a que pensemos juntos…

¿Puede alguien creer responsablemente que con “Comedores comunitarios” se puede solucionar el flagelo del hambre?

¿Es en serio que piensan que se puede suplir o solucionar la falta de acceso a la alimentación, a la nutrición o a la alimentación básica de niños o adultos con un merendero y sin un plan de equilibrio nutricional?

Sería como creer que con planes sociales o de asistencia económica, se resuelve el desempleo y la falta de trabajo genuino y digno, al que cualquier Ciudadano o jefe de familia aspira acceder para desarrollarse y sostener al núcleo familiar.

Lo cierto es que hoy todos los índices Nacionales y Provinciales, sí, San Luis también está incluido, nos indican que la pobreza crece sin pausa, con el agravante de la Pandemia que atravesamos. Potenciada y auspiciada por la falta de políticas públicas y planificación de quienes nos gobiernan, quienes tienen el deber y la obligación de generar soluciones, a los dirigentes también nos cabe la responsabilidad.

Las estadísticas publicadas por el Observatorio de deuda Social (UCA) el día 3 de diciembre de 2020 nos indican que la mitad de los argentinos están por debajo de la línea de Pobreza, el 44,2 % alcanza a 18 millones de personas sumando en el año de Pandemia a 2 millones de nuevos pobres.

Las mediciones de Pobreza, suelen ser volátiles por múltiple factores, como son la inflación, aguinaldo o devaluación, que permiten suba o baje según el momento. Sólo este año, en el primer trimestre bajo a 37%, en el segundo subió al 50% y en el tercero se ubica por encima del 44%.

San Luis, en términos de Pobreza dejó de ser “Otro País”

La Provincia en dos años duplicó la pobreza y triplicó la indigencia.

Los indigentes son ciudadanos que no pueden comprar los alimentos básicos, los que están por debajo de la línea de pobreza, donde el hambre duele.

San Luis muestra un triste y doloroso record, aumentó la pobreza un 100% en solo un año.

El crecimiento de la pobreza tiene otras consecuencias, además del hambre.

Con la Pobreza crece la inseguridad, crece la desnutrición, crece el trabajo informal, precariedad habitacional y sobre todo crece la deserción escolar.

Otro dato que duele y muestra la falta de sensibilidad social de los gobernantes es que el sector más afectado son los niños de 0 a 14 años, un dato dramático y alarmante, del que nadie habla!

San Luis en estadísticas (Fuente UCA)

  • 42.327 Ciudadanos en situación de pobreza crónica
  • 6732 Hogares en situación de pobreza crónica
  • 12,56% Hogares en viviendas deficitarias
  • 6,6% Niños entre 6 y 17 años que no acceden a instituciones educativas
  • 41.83% Ciudadanos sin obra social

La pobreza se combate con trabajo, trabajo genuino, una correcta planificación innovadora de desarrollo productivo, de autoabastecimiento, políticas de fomento al emprendedor, garantizando el acceso a la educación, a la salud pública, a la vivienda, a las nuevas tecnologías y sobre todo proteger y promover la igualdad de oportunidades.

Todos los pueblos viven transformaciones a lo largo de la historia, en San Luis tras la crisis del 2001 se inició un proceso que dejó de lado el Modelo Exitoso de desarrollo y progreso, optando desde 2003 por un camino de asistencialismo, que se profundiza a partir del 2015 y se transforma en un modelo de gestión, el resultado está a la vista, un Gobierno rico con privilegios y un pueblo pobre de sometimiento y exclusión. 

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